Una de las lecciones que aprendí en esos años fue,
que no siempre se puede ganar, hay que ceder y ‘perder’ a veces, para luego
salir victorioso, para ‘ganar’. Hay que saber elegir las batallas. Tanto en lo
laboral como en lo personal, hay que saber donde vamos a poner nuestras energías,
que puntos vamos a defender, y cuales, por una vez, vamos a dejar pasar.
Reconozco que hay momentos en los que se me
olvida, y es aquí donde entra otra herramienta que he desarrollado con los años,
que es la de saber conocer mis emociones. Cuando se me olvida, y estoy a punto
de entrar en una discusión, y estoy experimentando esa sensación de coraje y de
que voy a perder el control, es donde:
- Paro e identifico el pensamiento y la emoción que estoy experimentando
- Analizo si en este momento vale la pena entrar en batalla, siempre cuestionando si tengo o no control de la situación, si es el ambiente correcto para batallar, si es una situación que amerite que gaste energía en eso.
- Elijo como será mi reacción (batallar o ceder).
- Actúo asumiendo la responsabilidad de lo que elegí hacer.
Hace unos meses estuve en una reunión discutiendo
asuntos de trabajo. Estaba todo el equipo presente y surgieron unos comentarios
que subieron el tono de la reunión. En ese momento sentí como mi cuerpo se
calentaba, me empezó a latir y doler el lado izquierdo de la cabeza, aumentaron
las palpitaciones, sentí el estómago cerrarse, mi frente se frunció, mi quijada
se trincó, mis puños se cerraron. Todas esas experiencias físicas, todas,
pasaron en cuestión de segundos. En ese momento le puse nombres a mi emoción:
CORAJE y FRUSTRACION. Y me pregunté, ¿vale la pena entrar en discusión con esta
persona? ¿cuánto voy a perder si expongo mi punto en este momento que siento
tanto coraje? Las respuestas no fueron favorables, por lo que en ese momento elegí
ceder, PERDER. Por lo que retrocedí, solté los brazos, relajé mi cuerpo, me eché
hacia atrás, me acomodé en la silla y callé.
En ese momento decidí, que ya no podía
estar mas tiempo allí, era el tiempo de moverme de espacio. Y puse acción para
que esa intención se volviera realidad. Y sucedió, y ahora estoy en la fase de
GANAR.
Foto:
Gracias por permitirme seguir Vaciando mi Valija contigo.
