domingo, 5 de septiembre de 2021

Pasos para el Manejo de Estrés y Emociones

 Escucha el Episodio #5 

Hoy quiero compartir con ustedes 4 pasos que aprendí hace unos años atrás que me ayudan a manejar esos momentos de estrés. Hace unos meses atrás una amiga me dijo, “que mucho tengo que aprender de ti, quisiera tener tu calma”, y hace unos años un compañero de trabajo me preguntó que si era así de feliz todo el tiempo porque siempre me estada sonriendo. La respuesta es no. No soy perfecta y estoy muy lejos de serlo. Como todos tengo momentos de coraje, de frustración, de no ver la solución a los problemas y de desespero. Pero con los años he aprendido a que sean eso, solo un momento. Ha darme el permiso de tener coraje, de pelear, de gritar, de llorar, de frustrarme, pero no quedarme ahí. Moverme de espacio. 

 

En mi adolescencia y hasta principio de los 30, fui muy impulsiva, me dejaba llevar por mis emociones y no tenía control de ellas. Hice llorar a muchas personas y puedo apostar que humille algunas otras. Definitivamente no me siento orgullosa de esto. Cuando comencé a trabajar fui rebelde, con un ego muy grande (bueno, algunos dirán que sigue conmigo, pero les juro que lo tengo controlado). Cuando me molestaba decía lo que tenía que decir sin filtro, sin importarme lo que el otro dijera. Cuando me estresaba me descompensaba físicamente. A muy temprana edad comencé a padecer de espasmos bien fuertes y ataques de ansiedad, por no manejar adecuadamente el estrés, sobre todo cuando las cosas no me salían como yo quería. Hace 9 años luego de un feedback poderoso, donde pude comprender como los demás me veían, comencé a trabajar con el manejo de mis emociones y el manejo adecuado del estrés. No siempre tengo éxito, pero como ahora tengo el conocimiento puedo reenfocarme si me salgo del carril. Y como dije comencé, no dije trabajé, comencé a trabajar porque sigo trabajando en mi manejo de estrés y emociones todos los días. 


Cuando no manejamos el estrés y nuestras emociones adecuada mente, además del daño que le hacemos a nuestra salud física y mental, comenzamos a desquitarnos con otras personas. Y explotamos con las personas equivocadas. Con ese compañero de trabajo que siempre nos apoya, con la empleada del restaurante donde fuimos a almorzar, con los hijos o con la pareja. Una regla de cuatro pasos básicos nos puede apoyar en el manejo de estrés, de situaciones difíciles, incluso al momento de tener que tomar decisiones. Pero lo primero que debemos aprender a hacer es a identificar las reacciones que experimentamos en nuestro cuerpo cuando algo nos esta ocasionando estrés o alguna emoción negativa.
 

 

Nuestro cuerpo nos envía señales que nos dejan saber que algo nos esta ocasionando estrés o que estamos próximos a experimentar una emoción negativa. Nos sudan las manos, nos da dolor de cabeza, se nos revuelca el estomago, sentimos tensión en los hombros. Una vez logramos identificar cómo nuestro cuerpo reacciona, podremos darnos cuenta de lo que estamos experimentando y anticiparnos a la reacción. 


Para: Frena, no sigas. Esa emoción que te está dominando, no la dejes salir. Toma un momento para reflexionar sobre lo que estás sintiendo. Utiliza un distractor para detener la reacción o la emoción. Siéntate en el escritorio, ve al baño, toma un café o una botella de agua. Tengo un amigo que cuando algo le sale mal, dice GENIAL, para transformar su reacción o su pensamiento. Yo me SONRIO. ¡En esta etapa lo mejor es que No digas nada, no hagas nada!

Analiza: Date cuenta de lo que estás pensando, sintiendo y experimentando físicamente. Es el momento de conectar con la mente y el cuerpo. Ej. Quiero explotar, me esta dando ansiedad, y ya estoy sintiendo el dolor de cabeza. Piensa, cómo crees que te ven los demás. Mírate, imagina los resultados de mantener la calma o de perder el control. Puedes gritar y escandalizarte, puedes respirar y tomar acción de forma pausada. Ve las opciones que tienes. ¿Cuáles son las alternativas?


Elige: Escoge una de las opciones luego de analizar las consecuencias. ¿Qué vas a hacer?


Ejecuta: Luego que escojas, simplemente lleva a cabo lo que elegiste hacer. Importante, debes estar preparado para las consecuencias y para aceptarlas, te guste el resultado o no.

 

Por o general, las personas vamos de la situación que nos ocasiona el estrés o la emoción negativa a la reacción. Sin embargo, cuando nos tomamos el tiempo para reconocer lo que nos esta pasando cuando llega el estresor y podemos parar, analizar y elegir, nos permitimos una pausa para re-enfocar nuestra respuesta o nuestra conducta, creamos un espacio entre la emoción y la reacción, y probablemente podamos encontrar solución a nuestras situaciones de una forma efectiva y emocionalmente saludable.



Ponlo en práctica y te darás la oportunidad de bajar las revoluciones, reflexionar y pensar de nuevo que es lo que quieres hacer. De esta forma le ganas terreno al estrés. El manejo de emociones no es sencillo, pero se puede lograr. Es cuestión de transformar nuestro pensamiento y convertir estos sencillos pasos en un hábito y en parte de nuestro estilo de vida. 

 

Espero que estos pasos puedan apoyarte a tener un manejo de estres y de emociones saludables

 

 

Gracias por permitirme Vaciar Mi Valija contigo una vez mas. 

 

 

#VaciandoMiValija