lunes, 19 de julio de 2021

Nadie llega por casualidad, todos tienen un propósito.

Escucha el Episodio #4

Hoy voy a hablarles de esas personas que llegan a nuestras vidas y así como llegan se van. Vamos a hacer un ejercicio, trae a tu mente esa persona que llegó a tu vida casi por accidente y cuando mas la necesitabas. Esa persona que conocerla fue totalmente inesperado y de gran satisfacción en tu vida. Esa persona, que, así como llegó, de repente ya no esta. De momento y sin explicación lógica, todo cambio y las circunstancias hicieron que se esfumara. Esa persona que a lo mejor te hizo sufrir con su partida y todavía te estás preguntando por qué se fue, o mas bien, para qué llegó. De seguro, le puedes poner nombre y apellido a esta persona, a lo mejor no fue una, si no que han sido varias. 

Yo he tenido la oportunidad de tener algunas de esas personas en mi vida. Algunos han sido solo amigas o amigos, otros han sido algo mas. Y confieso que en algún momento me he roto la cabeza preguntándome: qué paso, por qué se fue, qué salió mal si todo iba bien. Sin embargo, he llegado ha entender que estas personas llegaron a mi vida con un propósito en particular y probablemente ya tenían la fecha de expiración. Lograr verlo de esta forma, requiere hacer introspección y en ocasiones salirme del rol de la víctima sufrida y ver las cosas desde a fuera, con objetividad y dejando a un lado las emociones.

 

Definitivamente, creo que Nadie llega por casualidad, todos tienen un propósito.

 

Mi ex esposo estuvo en mi vida 5 años. Sufrí muchísimo en esa relación. ¿Por qué tenía que pasar por eso? Quiero verlo como que tenía que pasar para tener al mejor regalo que el me pudo haber dejado, mi hija. Para desarrollar fortaleza, independencia, inteligencia emocional. 

 

Y hubo relaciones de pareja que no funcionaron y amistades que llegaron a mi vida, y ya no están cerca o que por alguna situación o mal entendido ya no nos hablamos. Y en ocasiones me torturaban otra vez las preguntas: qué pasó, por qué no funcionó, qué hice mal, por qué lo perdí como pareja, por qué la perdí como amiga, por qué lo perdí como amigo, por qué dejamos de hablarnos, por qué nos distanciamos, después de tanto que pasamos por qué no podemos estar juntos ahora. Ahora puedo entender que cada una de ellas y ellos, llegaron en un momento importante a mi vida. Ya fuera para ayudarme a sobre pasar el proceso de divorcio, para distraerme y hacerme reír, para ayudarme a conciliar el sueño con largas conversaciones nocturnas, para brindarme una palabra de aliento, para darme un feedback en el momento justo y necesario, para apoyarme a superar un mal momento, para dejarme saber que alguien puede sentirse atraído por mi, para devolverme la estima y el amor propio, para rescatarme cada vez que lo necesitara, para ayudarme a superar algún miedo, para retarme, para enseñarme cosas nuevas, para no ir al cine sola, para tener una conversación sin sentido o una profunda y filosófica, para presentarme a mi partner de vida y best friend ever. 

 

Y aunque llevo ya un tiempo, buscando entender el por qué estas personas llegan a mi vida y se van, muchas sin dejar rastro, no fue hasta hace unos meses que todo hizo sentido. 

 

A veces llega esa persona que nos llena de esperanza y de nuevas posibilidades. Persona que nos hace movernos de espacio y salir de la zona cómoda. Persona que nos inspira y nos motiva. Y a lo mejor, nos creamos expectativas muy altas e idealizamos a esa persona. Y de repente, ya no está. Cada persona tiene su propósito en nuestras vidas. Y aunque esta persona se desvaneció, debemos elegir ver todo lo bueno que trajo a nuestras vidas, quedarnos con eso y no permitir que se vaya también. 

 

Separarnos de estas personas que fueron importantes en nuestras vidas, duele. La vida no siempre nos da el final que queremos, sin embargo, si prestamos atención tal vez podamos entender cual fue el propósito de esta persona en nuestra vida y podamos entender que, aunque el resultado no era el deseado, si era el que necesitábamos. Las personas llegan en el momento preciso que tiene que llegar, y así mismo se pueden ir. Algunos duran mas tiempo, otros un poco menos, pero todos dejan una huella en nuestras vidas. 

 

No lo olvides, nadie llega por casualidad a nuestras vidas, todos tienen un propósito, depende de nosotros si lo vemos o no. Despeja la mente, cambia la perspectiva, cambia el pensamiento para que veas todo de forma diferente, y entonces, si te lo permites, veras con claridad el propósito que tenía esa persona en tu vida. Y una vez lo encuentres da gracias por el regalo que esa persona fue en tu vida. 

 

¿Te hace sentido lo que digo? Te invito a que hagas el ejercicio de seleccionar a una de esas personas y puedas reflexionar en lo positivo que te dejó su partida.

 

Y si eres una de estas personas y estás escuchando el podcast, no hace falta decir tu nombre, sabes que te amo, valoro tu amistad y el tiempo que compartimos.  

 

Gracias una vez mas por dejarme vaciar mi valija contigo. 

 

No olvides el seguir Vaciando Mi Valija El Podcast en tu plataforma de podcast favorita: Spotify, Google Podcast o Anchor, para que no te pierdas ninguno de los próximos episodios y compártelo para que tus amistades también lo escuchen. 


Si todavía no lo has hecho, sigue Vaciando Mi Valija en Facebook e Instagram para que no te pierdas las publicaciones semanales. Si te gusta el contenido dale like y comparte. 

 

¡Hasta luego!

No hay comentarios:

Publicar un comentario